Tips Informativos Octubre 2011

Educarse sobre la importancia de la densidad puede ayudar a la detección temprana del cáncer
La mamografía es una de las herramientas más efectivas para la detección del cáncer de mama. Sin embargo, en mujeres con tejido denso o poco grasoso, la detección puede resultar difícil y se podría requerir que se realicen pruebas adicionales.

La batalla personal de una mujer de Dallas contra el cáncer de mama resulto ser la inspiración que conllevó a la Ley de Henda – una ley estatal que entró en vigor el 17 de Junio que requiere que las mujeres sean informadas acerca de la densidad del tejido de sus pechos y de las limitaciones de la mamografía en ciertos casos.  El Dr. Roshni Rao, profesor adjunto de cirugía de UT Southwestern Medical Center, fue el cirujano torácico de Henda Salmeron, cuyo trabajo ayudó a que se pasara esta ley.

“El tejido del pecho que tiene poca o nada de grasa podría aparecer blanco, o denso, en una mamografía.  Esto a veces hace más difícil la identificación de un cáncer, que normalmente también aparece como pequeños puntos blancos,” dice el Dr. Rao.

Los radiólogos utilizan un sistema de calificación para describir la densidad del tejido del pecho en base a la cantidad de tejido adiposo (no denso) y conjuntivo (denso).  Actualmente se están llevando a cabo investigaciones para determinar por qué algunas mujeres tienen tejido más denso en sus pechos, pero por lo general, de manera que avanzan en edad, el tejido de sus pechos se vuelve más adiposo.

“Hay muchos factores que contribuyen al riesgo que tiene una mujer de desarrollar cáncer de mama.  El tener un tejido de pecho más denso podría ser uno de ellos, pero su doctor toma en cuenta otros factores al momento de evaluar su riesgo y personalizar su programa de evaluación,” dice el Dr. Rao.

Esos factores podrían incluir la edad en la que tuvo a su primer hijo, antecedentes de cáncer en su familia o la edad en la que tuvo su primera menstruación, entre otros.

Empezando a los 20 años, se recomienda que reciba una examinación médica de sus pechos cada año.  Todas las mujeres mayores de 40 años deberían ser evaluadas cada año.  Para aquellas mujeres con un tejido denso en sus pechos, las mamografías digitales podrían ser mejores para detectar un cáncer.  Otras pruebas – la resonancia magnética del pecho, el ultrasonido y la termografía de pecho – también podrían ser útiles – pero solamente en conjunto con los resultados de una mamografía.

Visite http://www.utsouthwestern.org/cancer  para conocer más acerca de los servicios clínicos para el cáncer que ofrece UT Southwestern.

Octubre es el Mes Nacional de Concientización sobre el Cáncer de Mama.

Contacto para los Medios: Debbie Bolles

 

El ejercicio podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar cáncer y aumentar la supervivencia. El concepto del equilibrio de la energía – que el número de calorías que se consumen debe ser compensado por el número de calorías quemadas – está ganando seguidores entre los investigadores como una manera de reducir los índices de cáncer.

El realizar actividad física con regularidad está relacionado con índices más bajos de cáncer, y con mejor supervivencia en aquellas personas que si desarrollan un cáncer, dice el Dr. David Euhus, profesor de cirugía de UT Southwestern Medical Center. Existe un vínculo entre el sobrepeso y un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama así como otros tipos de cáncer.

“Hay docenas de dietas para la prevención del cáncer que están siendo promovidas hoy en día, pero ninguna de ellas se ha demostrado que reduzcan el riesgo de desarrollar cáncer en ensayos clínicos,” dice el Dr. Euhus. “Todo tiene que ver con el estilo de vida.  Las dietas de moda funcionan durante un tiempo, pero es importante que uno verdaderamente cambie la manera como vive.”

Las personas con sobrepeso tienden a tener niveles más elevados de insulina y de otras hormonas que promueven el crecimiento de las células cancerosas. Las personas que cargan con sobrepeso alrededor de la cintura parecen tener el riesgo más alto, dice el Dr. Euhus.

Los expertos recomiendan evitar los carbohidratos simples que se encuentran en postres y golosinas, nunca comer más calorías de las que uno es capaz de quemar y hacer ejercicio entre tres y cinco veces a la semana para sudar un poco y elevar el ritmo cardiaco.

“Esto manda un mensaje a tus células diciéndoles que más vale que se comporten ya que toda la energía está siendo utilizada para otras cosas y simplemente no hay suficiente energía restante para que esas células puedan dividirse y crear cáncer,” dice el Dr. Euhus.

Visite http://www.utsouthwestern.org/cancer para conocer más acerca de los servicios clínicos para el cáncer que ofrece UT Southwestern.

Contacto para los Medios: Jeff Carlton

 

Medicamentos vinculados con un mayor riesgo de fracturas de huesos
Los bifosfonatos, una clase de medicamentos que fueron diseñados para fortalecer la masa de los huesos, y que incluye medicamentos para la osteoporosis como Fosamax y Actonel, han sido vinculados recientemente a una mayor incidencia de fracturas del hueso del muslo.

Los especialistas en huesos de UT Southwestern Medical Center reportan que el riesgo de sufrir una fractura sigue siendo bajo, pero dicen que los pacientes que toman bifosfanatos deben ser monitoreados estrechamente.

“Por lo general, los bifosfonatos son de beneficio en el tratamiento de pacientes con un alto riesgo de sufrir fracturas relacionadas con la osteoporosis.  Sin embargo, se ha demostrado que el riesgo de fracturas aumenta con el uso a largo plazo de estos medicamentos,” dice el Dr. Khashayar Sakhaee, director de metabolismo de minerales en UT Southwestern.

El cita un estudio publicado en el New England Journal of Medicine de mujeres de 55 años de edad y mayores que sufrieron fracturas no típicas del fémur, que demostró que el 78 por ciento de estas mujeres estaba tomando algún tipo de bifosfonato. Las mujeres tenían una probabilidad 47 veces más alta de sufrir una fractura del fémur si tomaban algún medicamento de bifosfonato.  Pero el verdadero riesgo de sufrir una de esas fracturas del muslo aún seguía siendo relativamente bajo. 

Para obtener más información, visite www.utsouthwestern.org/osteoporosis o llame al 214–645-2870.

Contacto para los Medios: Robin Russell

 

La cirugía de cataratas puede ser una opción clara
Las cataratas son una condición que afecta a más de 22 millones de personas en los Estados Unidos, y son la causa principal de la perdida de la vista entre la población de adultos mayores del país.  Al cumplir los 65 años de edad, aproximadamente la mitad de la población sufre de cataratas.

Una catarata se forma cuando el lente del ojo se vuelve poco claro y bloquea el paso de la luz hacia la retina.  El resultado en una visión distorsionada y borrosa, o colores apagados. 

La cirugía de cataratas puede ofrecer una mejoría en la vista, y es uno de los procedimientos más seguros y efectivos, con un índice de éxito de 95 por ciento.

El Dr. Preston Blomquist, profesor adjunto de oftalmología de UT Southwestern Medical Center, cita las siguientes indicaciones para considerar la cirugía:

  • al manejar, percibe demasiado resplandor del sol o de los faros de otros coches;
  • cuando ya no puede ver lo suficientemente bien para leer, ver la televisión, tejer o jugar juegos;
  • cuando tiene miedo de tropezarse con objetos o de caerse; o
  • cuando su vista no mejora lo suficiente con el uso de lentes.


Visite http://www.utsouthwestern.org/ophth para conocer más sobre los servicios clínicos en oftalmología que ofrece UT Southwestern, incluyendo cirugía, o llame al 214-645-2020.

 Contacto para los Medios: Robin Russell

Share: