Tips Informativos Diciembre 2011

Puede que aquel pastel se vea muy apetecible, pero piensa antes de comer
Nuevamente nos encontramos en esa época del año – fiestas navideñas y de fin de año, regalos, grandes cenas con toda la familia y la abundancia de decadente y tentadora comida que hace la boca agua y que es potencialmente mala para la salud.

Pero la satisfacción que acompaña a las festividades no tiene porqué resultar en un aumento de peso seguido de las promesas de Año Nuevo de regresar al gimnasio. El ser un consumidor inteligente de comida durante las festividades y comer con moderación ayudarán a evitar el exceso de azúcar, la cual puede resultar en obesidad, así como el exceso de sodio, uno de los factores principales en el desarrollo de la hipertensión arterial.

“Si uno come demasiados alimentos ricos en azúcar en lugar de alimentos saludables, no le está dando a su cuerpo la nutrición que necesita para mantener un estado de salud optimo,” dice Lona Sandon, profesora adjunta de nutrición clínica de UT Southwestern Medical Center.

La Asociación Americana del Corazón recomienda que las mujeres consuman menos de seis cucharaditas de azúcar al día, y que los hombres consuman menos de nueve cucharaditas. En promedio, los Estadounidenses hoy en día consumen alrededor de 22 cucharaditas de azúcar cada día, y una gran parte de esto proviene de azúcar que ha sido añadida a los alimentos. Esa azúcar puede rápidamente sumar a una cantidad significativa.  Por ejemplo, una lata de refresco normal contiene alrededor de ocho cucharaditas de azúcar añadida.

Con respecto al sodio, el típico estadounidense consume entre 3,500 y 4,000 miligramos cada día. Para aquellos que consumen la mayoría de sus comidas fuera de casa, el total podría ser hasta 6,000 miligramos. Las pautas de alimentación recomiendan que no se consuma más de 2,400 miligramos, el equivalente a una cucharadita, cada día.

Uno puede evitar el exceso de azúcar y de sodio limitando el consumo de alimentos procesados, comidas preparadas y postres ricos en azúcar, como por ejemplo, los pasteles, las galletas y las tartas. Los consumidores inteligentes de alimento también deberían leer las etiquetas en los empaques para determinar el contenido de azúcar y de sodio, y realizar cambios pequeños pero significativos como por ejemplo, comprar jugo de fruta que no contenga azúcar agregada.

Visite http://www.utsouthwestern.org/nutrition para conocer más acerca de los servicios clínicos en nutrición que se ofrecen en UT Southwestern Medical Center.

Contacto para los Medios: Debbie Bolles

 Elimine el dolor potencial relacionado con la champaña – descorche con precaución. 

La explosión de corchos de champaña pueden agregar un toque dramático a las fiestas navideñas, pero también pueden resultar en lesiones graves de los ojos como la rotura del globo o el desprendimiento de retina, y también pueden causar un moretón muy doloroso. El Dr. Preston Blomquist, un oftalmólogo de UT Southwestern Medical Center, ofrece los siguientes consejos de seguridad:

  • Enfríe la champaña y el vino espumoso a una temperatura de por lo menos 45 grados Fahrenheit; el corcho de una botella fría tiene menos probabilidades de saltar de forma imprevista.
  • Presione el corcho hacia abajo con la palma de su mano mientras retira la capucha de alambre.
  • Apunte la botella hacia donde no haya gente, y manténgala a un ángulo de 45 grados.
  • Coloque una toalla sobre toda la parte superior de la botella, agarre el corcho y gire el corcho lentamente pero con firmeza para romper el sello. Ahora sostenga la botella firmemente y utilice la otra mano para girar el corcho lentamente al mismo tiempo que lo jala ligeramente hacia arriba. Continúe así hasta que el corcho esté casi fuera de la botella. Oponga una ligera resistencia a la fuerza del corcho aplicando un poco de presión hacia abajo justo al momento en que el corcho se libera de la botella.

Visite http://www.utsouthwestern.org/eyes para conocer más acerca de los servicios clínicos en oftalmología que se ofrecen en UT Southwestern Medical Center.

Contacto para los Medios: Robin Russell

 El sangrado posmenopáusico es una preocupación

Los ginecólogos están motivando a las mujeres para que presten mayor atención a sus cuerpos y para que estén más conscientes de los cánceres que afectan a los órganos reproductivos femeninos.  

El reconocer los posibles síntomas de canceres ginecológicos puede conllevar a un diagnóstico más temprano y a un tratamiento oportuno, dice la Dra. Debra Richardson, ginecóloga oncóloga de UT Southwestern Medical Center.

Las mujeres que han pasado por la menopausia, por ejemplo, no deberían experimentar ningún sangrado menstrual. “Cualquier tipo de sangrado – hasta un ligero goteo / pequeñas manchas – después de la menopausia no se considera normal y debe ser evaluado por un ginecólogo,” dice la Dra. Richardson.  

Algunas de las causas más comunes del sangrado posmenopáusico incluyen:

  • Pólipos: Por lo general, estos tumores no son malignos y pueden ocurrir en el útero, en el cérvix o dentro del canal cervical.
  • Atrofia endometrial: El tejido que cubre el útero puede volverse muy fino o delgado después de la menopausia.
  • Hiperplasia endometrial: En ocasiones el tejido que cubre el útero puede volverse muy grueso, normalmente debido a un exceso de estrógeno y una falta de progesterona. Algunos pacientes pueden tener células anormales que pueden resultar en cáncer.
  • Cáncer: El sangrado después de la menopausia puede ser una indicación de cáncer del endometrio o cáncer del útero. Las mujeres obesas tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer del útero.
  • Visite http://www.utsouthwestern.org/obgyn para conocer más acerca de los servicios clínicos en ginecología que se ofrecen en UT Southwestern Medical Center.

Contacto para los Medios: Robin Russell

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