Un estudio respalda tratamiento agresivo usando medicamentos para bajar el colesterol en pacientes
que padecen del corazón

DALLAS -  27 de septiembre de 2004 - Investigadores de UT Southwestern Medical Center en Dallas han descubierto que el tratar más tempranamente a pacientes de ataque cardiaco con un régimen más agresivo de medicamentos para bajar el colesterol  puede ayudar a disminuir los riesgos de tener mayores complicaciones más adelante o de morir después del ataque cardiaco.  

Los descubrimientos, disponibles en línea mediante The Journal of the American Medical Association, muestran beneficios al tratar a los pacientes que han sufrido recientemente síndromes coronarios agudos con dosis más altas de medicamentos para bajar el colesterol llamados estatinas, después de que han padecido síntomas de ataque cardiaco.   

El Dr. James de Lemos, profesor auxiliar de medicina interna en UT Southwestern, es el autor principal de la segunda parte de un estudio internacional en colaboración comprendido de dos partes llamado el estudio de Aggrastat a Zocor, o estudio de A a Z.  El Dr. Michael Blazing del Duke Clinical Research Institute presentó el estudio el 30 de agosto ante la Sociedad Europea de Cardiología que se reunió en Munich, Alemania. 

El objetivo principal de la primera fase, la fase "A", fue evaluar la seguridad y efectividad de dos formas diferentes de fármacos para prevenir coágulos - enoxaparin y heparin sin fraccionar  - en el tratamiento a seguir después de ataques cardiacos. 

La segunda fase, o fase "Z", evaluó dos estrategias diferentes para tratar a pacientes usando medicamentos  para bajar el colesterol.  

En el pasado, dijo el Dr. de Lemos, los pacientes que sufrían de ataque cardiaco eran estabilizados durante varias semanas o meses y puestos en dietas para bajar el colesterol antes de que los médicos intervinieran con medicamentos de estatina. 

"Anteriormente los protocolos médicos indicaban que los pacientes recibieran dosis más bajas de estatinas después de un ataque cardiaco," dice el Dr. de Lemos, investigador  del Donald W. Reynolds Cardiovascular Clinical Research Center de UT Southwestern. "Observamos tendencias que sugieren que es mejor un régimen para bajar el colesterol más intensivo e iniciado más tempranamente que un régimen retardado menos agresivo." 

La prueba - la cual reclutó pacientes entre diciembre de 1999 y enero de 2003 - dio seguimiento a 4,500 pacientes en 322 instituciones médicas alrededor de 41 diferentes países. La mitad de los participantes en las pruebas recibieron dosis más altas de estatina poco después de un ataque cardiaco. El segundo grupo recibió dosis más bajas de las mismas medicinas después de transcurrido un largo periodo de recuperación después de un ataque cardiaco.  

Los pacientes que recibieron medicamentos de estatina más tempranamente mostraron una modesta mejoría en el índice de muerte, deficiencias cardiacas, ataque cardiaco y derrames subsiguientes en comparación con los pacientes que recibieron un régimen de estatina en menor dosis iniciado más tarde. 

De acuerdo con el estudio, un 14.4 por ciento de los pacientes en el grupo que obtuvo dosis más altas de estatinas poco después de un ataque cardiaco sufrió otros eventos cardiacos tales como ataques cardiacos y derrames, en comparación con el 16.7 por ciento en el caso de los pacientes que recibieron una intervención mas tardía con dosis más bajas de medicamentos para bajar el colesterol. 

"Hasta hace poco existía muy poca información disponible sobre el momento indicado para iniciar con medicamentos de estatina después de un ataque cardiaco," dice el Dr. de Lemos. "Los descubrimientos de la prueba de A a Z sugieren que las estatinas pueden ser iniciadas más tempranamente y administradas en dosis arriba de la típica inicial."

El Dr. de Lemos también advirtió que los medicamentos de estatina deben ser monitoreados de cerca y la dosis debe ser disminuida o descontinuada en caso de ocurrir efectos secundarios tales como debilidad muscular. El dolor muscular y debilidad (miopatía) es un efecto secundario importante producido por medicamentos de estatina y se observó en el 0.4 por ciento de los pacientes que recibieron la dosis más alta de simvastatin. 

Otros investigadores fueron el Dr. Eugene Braunwald de Brigham y Women's Hospital en Boston, autor principal del informe; investigadores de Duke Clinical Research Institute; la Universidad de Edinburgh en Escocia; Green Lane Hospital en Aukland, Nueva Zelanda; la Universidad de Montreal y Aker Hospital en Oslo, Noruega.

El estudio fue financiado por una donación de Merck & Co.

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