Investigadores de UT Southwestern desarrollan estándares internacionales para reportar de manera uniforme los incidentes de personas ahogadas

DALLAS – 18 de Nov. de 2003 –La palabra “ahogado” tiene 16 definiciones distintas solo en lo que respecta a la literatura científica.  Casi ahogado” tiene 13.   Investigadores de UT Southwestern Medical Center en Dallas, junto con autoridades líderes en el tema de ahogamiento alrededor del mundo, han reducido dichas definiciones a una.  

Una declaración del Comité de Coordinación Internacional sobre Resucitación, publicada en la edición de hoy de Circulation, recomienda los primeros lineamientos uniformes e internacionales para reportar incidentes de personas ahogadas, dice el Dr. Ahamed Idris, profesor de medicina de emergencias en UT Southwestern  y autor principal del documento.

En el pasado, la falta de dichos lineamientos se ha traducido en grandes errores de subcálculo en el número de eventos de personas ahogadas a nivel mundial y ha limitado significativamente el estudio científico dirigido a desarrollar mejores técnicas de rescate y estrategias de prevención, dice el Dr. Idris.

“Este es un documento verdaderamente innovador y tendrá un tremendo impacto a nivel mundial tanto en salud pública como en el campo de investigación sobre resucitación,” dice el Dr. Paul Pepe, profesor y presidente de medicina de emergencias en UT Southwestern y autor correspondiente del documento. “Cuando se trata de investigación de incidentes de personas ahogadas, es necesario que podamos comparar manzanas con manzanas y naranjas con naranjas.”

Los lineamientos descritos en el trabajo definen ahogamiento como “un proceso que produce impedimento respiratorio primario a causa de sumersión/inmersión en un medio líquido.” De acuerdo con la nueva definición, ahogarse no connota muerte.   

“Esencialmente, cualquier incidente en el cual una persona ha inhalado algo de agua y ha requerido de asistencia médica sería un incidente de ahogamiento,” dice el Dr. Idris.

Los nuevos lineamientos fueron desarrollados en Amsterdam por un grupo de trabajo consistente en las mejores autoridades del mundo en este tópico durante el primer Congreso Mundial sobre Ahogamiento, celebrado en Junio de 2002 y patrocinado por la Sociedad Holandesa para el Rescate de Personas que se Ahogan. El Dr. Pepe presidió el grupo de trabajo de 16 miembros. Entre los miembros se encontraba el Dr. Jane Wigginton, profesor auxiliar de Cirugía en UT  Southwestern quien ha conducido durante una década estudios sobre eventos de niños ahogados.

“Organizamos la conferencia ya que descubrimos que los científicos que estaban realizando investigaciones sobre personas ahogadas y reportando los resultados en revistas científicas utilizaban diferentes definiciones y no reportaban algunas variables que son extremadamente importantes,” dice el Dr. Idris. “Por ejemplo, al revisar la literatura, encontramos que se omitían cosas como la duración de la inmersión bajo el agua y si la persona estaba respirando o tenía pulso al ser rescatada. 

“Con estos nuevos lineamientos, esperamos que las agencias gubernamentales a nivel mundial comiencen a recolectar información que es crucial para comprender mejor lo que sucede a las personas cuando se ahogan,” dice el Dr. Idris, un científico especializado en resucitación reconocido internacionalmente. 

El documento hace énfasis en la importancia de reportar el evento que provocó el ahogarse, si se conoce, así como el desenlace y explicaciones explícitas sobre los distintos intervalos de tiempo transcurridos durante el proceso de resucitación.   Otras recomendaciones incluyen generar un listado de información esencial que contenga un identificador de la víctima, el género y edad de la víctima, la fecha y hora del incidente, si el evento fue presenciado, si la víctima perdió el conocimiento, fue resucitada y/o transferida a un hospital, y el desenlace final del caso.

Una de las recomendaciones centrales del nuevo informe es abandonar los términos “ahogado” y “casi ahogado”.   Según el documento estos términos han sido usados por décadas para indicar si la víctima vivió o murió.   Pero el término también ha sido usado para describir pacientes que sobrevivieron el evento inmediato y luego murieron como resultado de complicaciones.  Los significados divergentes han causado confusión en cuanto a qué significado es el que se pretende en los reportes de casos de personas ahogadas. 

Otra recomendación del documento es abandonar los términos ahogamiento “seco” y “húmedo”, lo cual históricamente ha sido usado para designar si una víctima aspiró líquido a los pulmones; así como ahogamiento “activo” y “pasivo,” lo cual ha sido usado para especificar si fue presenciado el incidente o no.

El grupo de trabajo también recomienda descontinuar usando el término “ahogamiento secundario”, lo cual puede ser confuso debido a que tiene diferentes definiciones aceptadas.   Algunas agencias utilizan el término para describir un evento que lleva a la persona a ahogarse, tal como un ataque, lesión en la columna o ataque cardiaco.   Otros lo utilizan para definir cuando una víctima parece estarse recuperando después de haberse ahogado y luego desarrolla el síndrome de aflicción respiratoria en adultos. 

Después de desarrollar los lineamientos, el Dr. Idris coordinó el desafiante esfuerzo de lograr la aprobación de todas las organizaciones de resucitación existentes en el mundo.   Como resultado, las recomendaciones publicadas hoy en  Circulation – la revista oficial de la Asociación Americana del Corazón – también han sido adoptadas por el Consejo Europeo de Resucitación, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, el Consejo de Resucitación de Australia y Nueva Zelanda, la Fundación Interamericana del Corazón, la Fundación del Corazón y Apoplejía de Canadá y el Consejo de Resucitación de Sudáfrica.  Actualmente no existe un consejo de resucitación en Asia. 

En los Estados Unidos, Arizona ha tomado la delantera en adoptar los lineamientos cambiando su base de datos en todo el estado para alinearse con los nuevos estándares y definiciones, dice el Dr. Idris. 

Más de 500,000 personas mueren ahogadas cada día alrededor del mundo. En países altamente desarrollados la mayor incidencia es en niños menores de 5 años y en personas entre los 15 y 24 años, dice el Dr. Idris.  En muchas partes del mundo, ahogarse es la causa número uno de muerte entre niños y adolescentes. 

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Media Contact: Rachel Horton
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