Estudio conducido en UT Southwestern prueba que la destintoxicacion de adiccion a heroina en mujeres embarazadas es libre de riesgo

DALLAS - 8 de Enero de 1999 - Los hallazgos por parte de investigadores de UT Southwestern Medical Center en Dallas, presentan un reto a la suposición de que es muy peligroso desintoxicar la adicción a la heroína en mujeres embarazadas antes de dar a luz. Esta suposición común entre los médicos se derivó de reportes publicados durante los años 70, sobre varias muertes y complicaciones serias en infantes y bebés prematuros nacidos de madres con adicción.
En el número de noviembre de Obstetricia y Ginecología, la Dra. Jodi Dashe, profesora asistente de obstetricia y ginecología y sus colegas en UT Southwestern, aseveran que las mujeres embarazadas con adicción a los derivados del opio, tales como heroína y metadona, pueden completar con éxito un programa de desintoxicación antes del nacimiento, en una situación cuidadosamente estructurada. La Dra. Dashe escribió que más de la mitad de las mujeres en el estudio, dejaron de tomar drogas y permanecieron libres de las mismas hasta dar a luz.
"No existen programas de tratamiento establecidos para las mujeres que usan estas drogas," expresó el Dr. George Wendell Jr., profesor de obstetricia y ginecología, y coautor del reporte. "En UT Southwestern deseábamos ver si se podía hacer con un margen de seguridad."
La Dra. Dashe dice que el estudio es de particular importancia porque el uso de narcóticos durante el embarazo es un problema creciente de salud pública en muchas áreas. De acuerdo al Instituto Nacional de Abuso de Drogas, se producen por lo menos 7,000 nacimientos anuales en mujeres que utilizan heroína o metadona. Los niños desarrollan adicción en el útero antes de nacer y corren riesgo de daño al sistema nervioso central, dificultades respiratorias, crecimiento restringido y a veces, muerte.
La Dra. Dashe y sus colegas, trataron a 34 mujeres embarazadas quienes participaron como voluntarias durante un período de seis meses. Veinte de las mismas, un 59 por ciento, completaron el tratamiento de desintoxicación con éxito y no reincurrieron.
Diez mujeres (29 por ciento) resumieron el uso de drogas y cuatro (12 por ciento), no completaron el programa de desintoxicación pero se sometieron a dosis reguladas de metadona, una alternativa menos peligrosa que las drogas de la calle, dijo la Dra. Dashe. Se consideró que la desintoxicación a la hora de dar a luz, fue un éxito.
"No se presentó evidencia de tensión fetal durante la desintoxicación, muertes fetales o nacimientos prematuros antes de 36 semanas. Quince por ciento de los infantes fueron tratados por síntomas de retractación de narcóticos," dijo la Dra. Dashe.
Muchas de las mujeres iniciaron tarde su tratamiento prenatal. La edad media de gestación del feto cuando la madre empezó su programa de desintoxicación fue de 24 semanas. Se tomaron sonogramas a las madres antes de iniciar la desintoxicación para confirmar la etapa del embarazo y asegurar que los fetos no presentaban problemas de crecimiento.
Las mujeres fueron tratadas como pacientes de alto riesgo y recibieron control fetal y prueba de drogas periódicamente. Las mujeres que presentaron únicamente una retractación ligera fueron iniciadas con una dosis baja de clonidina, una droga utilizada para el tratamiento de presión alta. Aquellas mujeres que fueron tratadas con clonidina y exhibieron síntomas de retractación significativos, fueron transferidas a metadona.
La dosis de metadona se mezcló con jugo de naranja, a fin de que no pudieran distinguir si la misma era reducida o eliminada, siendo de tal forma reducida forma gradual y eventualmente interrumpida.
"Estas mujeres tienden a enfocarse hacia la cantidad de la dosis y relacionarla mentalmente con los síntomas de retractación," dijo la Dra. Dashe al explicar por qué la dosificación fue disimulada. "Se observó en la unidad que varias mujeres que habían permanecido desintoxicadas durante varios días, no se percataron de ésto."
La Dra. Dashe atribuye el éxito del programa a múltiples factores. Además del tratamiento médico provisto en la unidad de alto riesgo y la clínica de complicaciones obstétricas, se brindó atención especial por parte del programa de intervención perinatal del hospital, un equipo de apoyo de médicos, enfermeros, trabajadores sociales y consejeros sobre drogas.
El programa de desintoxicación también sugirió vehemente la participación de las pacientes en agencias comunitarias, tales como el Centro de Recuperación NEXUS, al ser dadas de alta en el hospital.
La Dra. Dashe también dió crédito por los éxitos alcanzados, a la motivación individual de las pacientes. "Estas mujeres pidieron ser desintoxicadas," dijo la Dra. Dashe. "Deseaban dejar las drogas desde un principio."

Share: