Tips Informativos Abril 2013

Se actualizan los estándares nacionales para conmociones cerebrales

Un grupo nacional de neurología ha actualizado sus pautas para el tratamiento de conmociones cerebrales para enfatizar el tratamiento de atletas de manera individualizada, en vez de acuerdo con una escala predeterminada que se había utilizado durante los últimos 16 años.

La Academia Americana de Neurología (AAN; por sus siglas en inglés) publicó sus nuevas pautas nacionales en marzo, enfatizando que los atletas deben ser examinados y evaluados individualmente con respecto a su regreso a competencia. Las revisiones de la AAN eliminaron una escala que había sido utilizada desde 1997, la cual asignaba una calificación a las conmociones cerebrales en base a su presunto grado de severidad.

La revisión pone al grupo en línea con la National Football League y con otras organizaciones deportivas amateurs, colegiales y profesionales, dice el Dr. Hunt Batjer, director de neurocirugía en UT Southwestern Medical Center. Desde el 2009, la NFL ha exigido que cualquier jugador que se sospeche haya sufrido una conmoción cerebral debe ser retirado inmediatamente del partido o del entrenamiento y requiere ser dado de alta por el médico del equipo y un consultor independiente de neurología antes de que el jugador pueda volver a la acción.

“Estas son las mismas pautas que se utilizan en la NFL y las que determina la ley al nivel de escuela secundaria en 42 estados y el Distrito de Columbia,” dice el Dr. Batjer, quien dirige el Comité de Cabeza, Cuello y Columna de la NFL. “Cualquier jugador que se sospeche haya sufrido una conmoción cerebral debe ser retirado inmediatamente del partido o del entrenamiento y no puede volver hasta que haya sido dado de alta por profesional de la salud independiente.”

Texas es uno de los estados que requieren un certificado de alta firmado por un médico antes de que un estudiante de secundaria quien se sospecha haya sufrido una conmoción cerebral pueda regresar a competir. Más y más equipos de secundaria, particularmente equipos de futbol americano, ahora requieren que los jugadores realicen pruebas computarizadas de 30 minutos para establecer los niveles cognitivos basales, dice el Dr. Batjer.

Una prueba neuropsicológica basal realizada durante la pre – temporada es un elemento útil que puede ser incorporado a los estándares para determinar el regreso a competencia, dice el Dr. Batjer.

Entre 1.6 y 3.8 millones de atletas en los Estados Unidos sufren una conmoción cerebral cada año, de acuerdo a las estadísticas publicadas por la AAN. El riesgo de una conmoción cerebral es más alto en el futbol Americano para hombres y en el fútbol soccer y el basquetbol para las mujeres jóvenes.

Favor de consultar www.utswmedicine.org/conditions-specialties/neurosciences/programs/neurosurgery para obtener mayor información acerca de los servicios de neurociencia clínica, incluyendo neurocirugía, disponibles en UT Southwestern.

Contacto para los medios: Jeff Carlton

Establecer el diagnóstico del autismo implica un proceso largo

Los trastornos del espectro autista cubren una amplia gama de condiciones y síntomas, desde una discapacidad social leve hasta el retraso mental severo, lo cual hace muy difícil el establecer un diagnóstico definitivo rápidamente. No fue hasta el año 1980 que los expertos médicos separaron el autismo de la esquizofrenia infantil y el retraso mental, y que se convirtió en un diagnóstico clínico oficial.

La Dra. Catherine Karni, un psiquiatra de UT Southwestern Medical Center y director médico de servicios ambulatorios del Centro de Psiquiatría Pediátrica en Children’s Medical Center Dallas, dice que los pacientes frecuentemente muestran un patrón distintivo de síntomas en vez de un solo síntoma en particular. Las principales características incluyen disfunción en interacciones sociales, trastornos de comunicación, intereses limitados y comportamientos repetitivos. Intereses sensoriales inusuales también pueden formar parte de la presentación clínica. Por lo general, los padres son los primeros en darse cuenta de los comportamientos inusuales, mientras que los pediatras son los primeros en escuchar sus preocupaciones.

La prevalencia de los trastornos del espectro autista ha aumentado a lo largo de los últimos años y, en el 2012, la cifra oficial publicada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC; por sus siglas en inglés) del número de niños afectados es 1 de cada 88.  La pronta identificación en intervención siguen siendo sumamente importantes, y la Academia Americana de Pediatría ahora recomienda que se realice una evaluación específica para el autismo en todos los niños a los 9, 18, 24, y 30 meses de edad, además de en cualquier momento que un niño presente con retraso del lenguaje o comunicación, regresión o cuando los padres expresen preocupaciones en relación con el autismo.

El autismo no puede diagnosticarse con tan solo una simple prueba de diagnóstico,” dice el la Dra. Karni. “El tener un equipo de especialistas que lleven a cabo evaluaciones específicas significa que existe una mayor probabilidad que los niños reciban el diagnóstico correcto y que se implementen los tratamientos apropiados. Muchos padres llevan a sus hijos al pediatra porque el niño no está hablando. Pero hay muchas posibles razones para este comportamiento. El autismo es tan solo una de ellas.

“Si se confirma el diagnóstico, existen muchos tratamientos que pueden ser muy útiles, incluyendo el análisis aplicado del comportamiento, una forma de terapia del comportamiento; terapia de lenguaje, física y ocupacional; así como medicamentos para el tratamiento de síntomas específicos.”

Favor de consultar www.utswmedicine.org/conditions-specialties/pediatrics para obtener mayor información acerca de los servicios clínicos en pediatría disponibles en UT Southwestern. Para mayor información acerca del Centro de Autismo de UT Southwestern Medical Center, favor de visitar www.utsouthwestern.edu/education/medical-school/departments/psychiatry/divisions/autism/index.html Sitios web a nivel nacional incluyen la CDC en www.cdc.gov/ncbddd/autism/hcp-screening.html y la Academia Americana de Pediatría en www.medicalhomeinfo.org/about/cocwd/autism.aspx.

Abril es el Mes Nacional de Conciencia sobre el Autismo.

Contacto para los medios: Jeff Carlton

La deficiencia de Vitamina D es una carga muy pesada para los jóvenes de minorías étnicas que padecen de obesidad. 

La Vitamina D es esencial para tener huesos fuertes, pero casi la mitad de los niños que padecen de obesidad no tienen un nivel suficiente de este nutriente tan importante. El riesgo es aún mayor para los niños que padecen de obesidad severa y para los niños de minorías étnicas.

La prevalencia tan alta de deficiencias de Vitamina D en niños que padecen de obesidad severa y en niños de minorías étnicas sugiere que existe la necesidad de pruebas de detección enfocadas e información sobre el tratamiento, de acuerdo con los resultados de un estudio realizado por investigadores en UT Southwestern Medical Center.

 “Uno de cada dos niños que padecen de obesidad severa tiene una deficiencia de Vitamina D, y tan solo el 10 por ciento de niños afro – Americanos con obesidad severa no tienen una deficiencia,” dice la Dra. Christy Turer, Instructora de UT Southwestern Medical Center y pediatra en el Children’s Medical Center Dallas.

Sin tratamiento, la deficiencia de Vitamina D puede representar serios riesgos a la salud, incluyendo el raquitismo y la osteomalacia, una condición que causa la molificación de los huesos. La deficiencia también ha sido relacionada con enfermedades cardiovasculares, diabetes y el asma severa.

“Aunque no sabemos con certeza qué es lo que causa la deficiencia, hay varias cosas que los padres pueden hacer para reducir el riesgo de su hijo,” dice la Dra. Turner.

Modificaciones de comportamiento que resultan útiles incluyen limitar el tiempo dedicado a la televisión / computadora y video juegos a menos de dos horas al día, aumentar el nivel de actividad física a más de dos horas por semana, y motivar a los niños a beber dos o tres vasos al día de leche baja en grasa y fortificada con vitamina D.

Mientras que 600 unidades internacionales de Vitamina D al día es la recomendación para niños saludables, los niños que padecen de obesidad podrían necesitar más, dice la Dra. Turner. Los padres deberían consultar con sus pediatras acerca de la dosis adecuada. Varios tipos de leche fortificada con vitamina D, así como jugos de naranja fortificados, contienen hasta 100 unidades internacionales por cada vaso de 8 onzas.

Favor de consultar www.utswmedicine.org/conditions-specialties/pediatrics para obtener mayor información acerca de los servicios clínicos en pediatría disponibles en UT Southwestern.

Contacto para los medios: Jan Jarvis

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