Tips Informativos Noviembre 2012

El riesgo de desarrollar diabetes puede reducirse por medio de diligencia y un estilo de vida saludable

En la manera más simple, la diabetes se define como el tener niveles elevados de azúcar, o glucosa, en la sangre. Auque existen diferencias muy marcadas entre la Diabetes tipo 1 y la Diabetes tipo 2, ambas enfermedades son causadas por niveles insuficientes de insulina, la hormona que se encarga de controlar los niveles de azúcar en la sangre.

Entre los síntomas fundamentales para ambos tipos de diabetes se encuentran los siguientes: fatiga, pérdida de peso inexplicable, sensación elevada de sed y aumento en la frecuencia urinaria, visión borrosa y aumento en el apetito. Entre las complicaciones más comunes se encuentran las enfermedades del ojo como glaucoma, cataratas y, la más severa, pérdida de la vista.

La enfermedad ocular diabética se desarrolla a causa de los niveles elevados de azúcar en la sangre durante un tiempo prolongado. La Dra. Ildiko Lingvay, una experta en diabetes de UT Southwestern Medical Center, comenta que alrededor de un 23% de los pacientes afectados desarrollan enfermedad ocular.

“Desafortunadamente, no existen síntomas obvios, por lo cual es sumamente importante que los pacientes acudan a una evaluación ocular cada año,” dice la Dra. Lingvay. “Cuanto más elevada se encuentre la concentración de azúcar en la sangre por encima de los niveles normales, más alto es el riesgo de que el paciente desarrolle la enfermedad ocular.”

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la cual el propio cuerpo destruye las células que producen insulina. En pacientes con diabetes tipo 2, que frecuentemente ocurre a causa de la obesidad, el cuerpo no logra cumplir con la alta demanda de insulina que el mismo requiere. La Asociación Americana de Diabetes (American Diabetes Association) calcula que alrededor de 25.8 millones de personas en los Estados Unidos padecen de algún tipo de diabetes la cual, en caso de no recibir tratamiento, puede resultar en complicaciones como daños a los nervios, daños a los riñones y aflicciones cutáneas.

La Dra. Lingvay recomienda que la prevención es el tratamiento más efectivo para la diabetes. Personas con un historial familiar de diabetes tipo 1 pueden someterse a pruebas para detectar los anticuerpos correspondientes y de esa manera averiguar su riesgo de desarrollar dicha enfermedad. Aquellos pacientes que hayan sido identificados como de alto riesgo tienen la opción de participar en un estudio de prevención de la diabetes, dice la Dra. Las medidas proactivas de prevención para la diabetes tipo 2 son mucho más simples.

“Hacer ejercicio, comer una dieta saludable y mantener un peso corporal saludable. Parece fácil, pero en la realidad es algo que resulta muy difícil para mucha gente,” dice la Dra. Lingvay.

Favor de consultar www.utsouthwestern.org/endocrinology para obtener mayor información acerca de los servicios clínicos de endocrinología, incluyendo los servicios para la diabetes, que están disponibles en UT Southwestern. Para mayor información acerca de los estudios de investigación sobre la diabetes que se llevan a cabo en UT Southwestern, favor de consultar www.utsouthwestern.edu/research.

Noviembre es el Mes Nacional de la Diabetes y el Mes de la Enfermedad Ocular Diabética

Contacto para los Medios: Remekca Owens


Se ha demostrado que hacer ejercicio con regularidad reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer

Varios estudios recientes sugieren que hacer ejercicio con regularidad reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer – un descubrimiento importante para una condición que actualmente no cuenta con ninguna cura y muy pocos tratamientos farmacológicos que muestren promesa.

“Ya sabemos que el hacer ejercicio cuando uno se encuentra en sus 30s, 40s y 50s disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas más adelante,” comenta la neuróloga Dra. Mary Quiceno de UT Southwestern Medical Center. “Pero ahora estamos viendo evidencia que indica que las personas que son más activas, aún en edad avanzada, presentan un menor grado de atrofia cerebral así como de otros indicios de demencia.”

En un estudio que se publicó en la revista Neurology, científicos médicos examinaron los escaneos cerebrales de más de 600 participantes y encontraron que aquellas personas de 70 años de edad o mayores, quienes eran las más activas mostraron un nivel más bajo de atrofia cerebral y mejor funcionamiento cognitivo a lo largo de un periodo de tres años. Tan solo el salir a caminar varias veces por semana fue suficiente para estimular los beneficios positivos de cognición.

Otro estudio que fue publicado en la revista Archives of Neurology reportó que las personas entre 45 y 88 años de edad que eran portadoras de un gen que las hacía más propensas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer mitigaron ese riesgo al hacer ejercicio durante por lo menos 30 minutos cinco veces a la semana.

“Existen tantos beneficios de hacer ejercicio con regularidad, y uno de ellos parece ser una mejor salud cerebral durante la tercera edad,” dice la Dra. Quiceno.

Un estudio que se está llevando a cabo actualmente en UT Southwestern está investigando si las personas que padecen de una leve incapacidad cognitiva – con frecuencia considerado como un precursor de la enfermedad de Alzheimer – podrían derivar beneficios de un programa de ejercicio regular. Los participantes en ese estudio, que no hacen ejercicio de manera regular, serán puestos o bien en un programa supervisado, de ejercicio aeróbico diseñado a la medida, o en uno que se enfoque en flexibilidad y fortalecimiento.

Los investigadores de UTSW darán seguimiento a los efectos que los diferentes tipos de ejercicio tienen tanto en la salud cardiovascular como en la salud cognitiva, así como los cambios en ciertas proteínas conocidas como dañinas o protectoras para el cerebro.

Favor de consultar www.utsouthwestern.edu/patientcare/medicalservices/neuro.html para obtener mayor información acerca de los servicios clínicos en las neurociencias que se ofrecen en UT Southwestern, incluyendo los tratamientos para la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de trastornos neurovasculares y neuromusculares.

Noviembre es el Mes Nacional de Reconocimiento de la enfermedad de Alzheimer.

Contacto para los Medios: Jeff Carlton


Las pruebas de detección preventivas pueden ayudar a eliminar el componente de ‘emergencia’ del cáncer colorectal

Casi uno de cada tres pacientes con cáncer colorectal recibe el diagnostico en el entorno de una sala de urgencias, y el porcentaje es más alto entre pacientes de ascendencia Afro – Americana y aquellos que viven en las áreas de mayor pobreza, de acuerdo con los nuevos datos que se presentaron a fines de Octubre.

La Dr. Sandi L. Pruitt, un especialista en ciencias clínicas de desenlaces médicos y de investigación sobre el suministro de servicios de salud, y sus colegas en UT Southwestern Medical Center evaluaron las diferencias a nivel nacional de la presentación de cáncer colorectal en el ámbito de urgencias, utilizando las estadísticas del programa Medicare entre 1992 y 2005 para adultos mayores de 65 años con cáncer colorectal invasivo.

“En general, encontramos que existe un índice muy alto de presentación de cáncer colorectal en el ámbito de urgencias en los Estados Unidos,” dice la Dra. Pruitt, quien es miembro de la facultad del Harold C. Simmons Comprehensive Cancer Center. “Estos índices altos de presentación en urgencias indican que existen muchas oportunidades desaprovechadas para identificación preventiva. Muchos pacientes no reciben el diagnóstico hasta que presentan con una emergencia, como una obstrucción o perforación del intestino grueso, lo cual conlleva a más complicaciones y a un riesgo más elevado de muerte.”

Las pruebas de detección preventiva para el cáncer colorectal – se recomiendan para todos los adultos en buena salud comenzando a la edad de 50 – incluyen colonoscopías o pruebas de sangre oculta en la heces que se pueden realizar en casa.

En su estudio, la Dra. Pruitt y sus colegas identificaron 88,859 pacientes con cáncer colorectal, 29 por ciento de los cuales presentaron en la sala de urgencias. De estos, el 81.3% fueron admitidos al hospital como emergencia, 31.6 porciento tenían obstrucciones y 4.2% tenían perforaciones. Después de haber considerado varios factores, incluyendo el estadio del cáncer, el estado de salud del paciente y diferencias socio – demográficas, las personas de ascendencia Afro – Americana tenían un 29% de mayor probabilidad de ser diagnosticados con casos de emergencia, y aquellos que vivían en áreas censadas con el mayor índice de pobreza tenían un 10% de mayor probabilidad de presentar con cáncer colorectal en un ámbito de urgencias.

Favor de consultar www.utsouthwestern.org/cancer para obtener mayor información acerca de los servicios clínicos para el cáncer que están disponibles en UT Southwestern.

Contacto para los Medios : Alex Lyda

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